- Farmacos de origen natural
Traumeel:
Es quizás el producto más conocido de esta línea. Tradicionalmente, se utiliza para el alivio temporal de dolores e inflamaciones asociados con traumas, como esguinces, torceduras, contusiones y hematomas (cardenales). Se considera útil como apoyo en procesos inflamatorios agudos o crónicos del sistema musculoesquelético.

Kli.heel:
Este medicamento homeopático suele estar indicado tradicionalmente para el alivio de las molestias asociadas al climaterio y la menopausia, tales como sofocos, sudoración excesiva y estados de irritabilidad nerviosa.

Hormeel SNT:
El nombre nos da una pista sobre su uso tradicional: está relacionado con la regulación hormonal. Se asocia comúnmente con el tratamiento de apoyo en trastornos funcionales del ciclo menstrual y síntomas del síndrome premenstrual, ayudando a equilibrar las fluctuaciones hormonales femeninas.

Matriceel:
Tradicionalmente, este producto se utiliza para estimular el metabolismo y como apoyo en el tratamiento de cambios degenerativos en el tejido conectivo (la “matriz” extracelular). Puede utilizarse en casos de desgaste articular o para mejorar la vitalidad del tejido en general.

- Suero terapia

Es importante recordar que la sueroterapia no sustituye una alimentación equilibrada, el ejercicio, el descanso ni los tratamientos médicos convencionales. Antes de recibir cualquier infusión intravenosa, se recomienda una valoración médica individual para determinar si existe una indicación real, descartar contraindicaciones y seleccionar la formulación más adecuada para cada persona.
La sueroterapia es una forma de administrar vitaminas, minerales, antioxidantes y otros nutrientes directamente por vía intravenosa, lo que permite que lleguen al organismo sin pasar por el sistema digestivo. En algunos casos, puede ser útil como complemento cuando existe una deficiencia nutricional comprobada o una indicación médica específica.
Uno de los componentes más utilizados es la vitamina C intravenosa, reconocida por su papel como antioxidante. La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunológico, participa en la formación de colágeno, favorece la cicatrización de los tejidos y ayuda a proteger las células frente al estrés oxidativo. En determinadas situaciones clínicas y bajo supervisión médica, puede emplearse como parte de un enfoque integral para apoyar el bienestar del paciente.
